¿Qué significa vivir en situación de pobreza energética?

Mario FernandezAhorra, Ahorra agua, Ahorra gas, Ahorra luz, Hobeen, HobeenHeroes, Sin categorizar, SostenibilidadLeave a Comment

Radiador viejo

Los dos tipos de pobreza energética

Hay dos tipos de hogares que se podrían considerar que viven en situación de pobreza energética y ambos dependen de la «carga energética» que soportan, es decir, de que cantidad de sus ingresos debe de destinarse a sufragar los gastos relacionados con el consumo energético del hogar.

Los hogares que viven en situación de pobreza energética no son capaces de pagar los servicios mínimos de energía para satisfacer sus necesidades domésticas más básicas como poner la lavadora, hacer la comida y disponer de luz.

Se considera también que un hogar vive en situación de pobreza energética cuando las personas que lo habitan destinan una parte excesiva de sus ingresos en pagar las facturas energéticas de sus viviendas.

La pobreza energética puede verse afectada y potenciada por distintos aspectos sociales: pobreza, exclusión social, problemas ambientales y problemas de política energética como pueden ser el precio de la energía doméstica o la inexistente eficiencia energética en los parques de viviendas residenciales más extendidos en España. 

Son varios los factores que presionan a un hogar hasta llevarlo a la situación de pobreza energética:

  1. El incremento del precio de la energía. En auge cada mes. Y ahora, con la nueva regulación de las tarifas energéticas, muchos hogares en situación de pobreza energética extrema no saben cómo consumir para hacerlo en las horas más baratas. 
  2. La falta de concienciación y el desconocimiento de la utilización de la energía de los hogares
  3. Los parques de viviendas residenciales en España, que fueron construidos sin seguir ningún tipo de criterio de eficiencia energética
  4. La disminución de los recursos económicos de gran parte de la población

Se calcula que son 7.100 las muertes que podrían estar asociadas a la pobreza energética durante la estación invernal.

Que una vivienda no esté construida siguiendo criterios de eficiencia energética, provoca que no pueda mantenerse una temperatura adecuada en el interior, si esto se suma a un hogar en situación de pobreza energética se obtiene como resultado una casa demasiado fría en invierno y demasiado calurosa en verano. Esto, podría provocar serios problemas de salud físicos y mentales (neumonías, asma, depresiones…).

La población más vulnerable son las personas de edad avanzada. Pues una gran parte de esta población en España vive en viviendas antiguas las cuales fueron construidas sin seguir ningún criterio relacionado con la eficiencia energética ni la climatización. Además en muchos casos las pensiones que perciben no son suficientes para poder mantener la casa correctamente climatizada. Lo que hace que se sumen los dos factores que hemos mencionado anteriormente.

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